Seguramente, ya sabes lo que es un servidor: una aplicación o software que es capaz de atender y responder las peticiones de un cliente, por lo que funcionan gracias a la estructura cliente-servidor.

La mayoría de los servidores son creados con la intención de que los clientes puedan compartir tanto datos como información y el servidor FTP no es la excepción. Este es, precisamente, el núcleo del artículo de hoy: veremos de qué se trata el servidor FTP, para qué sirve y cómo podemos conectarnos a uno si así lo deseamos.

¿Qué es el servidor FTP y para qué sirve?

Primero lo primero, ¿qué significa FTP? Pues son tan solo las siglas del inglés File Transfer Protocol que se traducen como Protocolo de transferencia de archivos, lo que resume en gran medida la función de todo servidor FTP: permitir la transferencia de archivos entre los sistemas conectados a una red TCP (Transmission Control Protocol) y, como todo servidor, se rige por la construcción cliente-servidor.

Así, un cliente podrá conectarse desde cualquier parte del mundo y no solo podrá descargar archivos sino también enviarlos, sin importar el sistema operativo que utilice. Simultáneamente, cualquier cantidad de otros clientes podrá realizar lo mismo e interactuar con lo que otros hayan compartido.

A pesar de ser de gran utilidad, el servidor FTP posee una falla y es que sus capacidades están centradas en ofrecer la máxima conexión más no una seguridad acorde. Esto se debe a que todo el intercambio de datos entre los usuarios y el servidor se realiza mediante texto plano, sin ningún cifrado.

Cabe la posibilidad, entonces, de que algún atacante se apropie de los archivos transferidos y por ello se trabaja con protocolos de comunicación como el SFTP (Secure File Transfer Protocol), con el cual los datos se enviarán encriptados.

¿Cómo conectarse a un servidor FTP?

Existen servidores FTP tanto online como locales, cada uno con aplicaciones distintas: puedes unirte a un servidor FTP online si vas a gestionar una gran cantidad de datos (mucho tráfico en una página web, por ejemplo), o también puedes formar parte de un servidor FTP local cuando estás buscando simplemente compartir archivos de forma directa.

Si quieres conectarte a un servidor FTP externo solo tienes que conseguir otro cliente FTP que pueda facilitarte el acceso al mismo. Internet está lleno de ellos, tanto gratuitos como pagos pero, si te interesa una recomendación, WinSCP es uno de los mejores: gratuito y multilingüe pues cuenta con desarrolladores a nivel mundial.